Con el objeto de disminuir daños a la salud de la ciudadanía y al medio ambiente, la Corte de Cuentas de la República (CCR), por medio de su Unidad Ambiental, realiza de manera continua el resguardo de residuos eléctricos y electrónicos que se generan en las diferentes áreas administrativas de la institución.
Debido a que a la fecha nuestro país, no cuenta con un sistema de recolección selectiva de este tipo de desechos, entre ellos luminarias flourecentes y sus transformadores, así como también lámparas LED, estas deben ser embaladas (resguardadas), en cajas diseñadas para su almacenaje, traslado y resguardo hacia una bodega, en donde permanecen depositadas.
“Las luminarias, por ejemplo”, explica Milton Manuel Cruz, colaborador de la Unidad Ambiental de la CCR”, “ contienen mercurio y otros metales pesados, por lo que no podemos depositarlas en los rellenos autorizados”.
Recientemente se llevó a cabo el confinamiento y almacenaje de 500 tubos desechados de luminarias fluorescentes, que cumplieron ya su ciclo de funcionamiento, el cual es de diez a quince años, de acuerdo a su uso o variación del fluido eléctrico.
La Unidad Ambiental brinda apoyo a la administración, dando solución al manejo y disposición de residuos peligrosos al gestionar y contar con el espacio para el almacenamiento de luminarias en un lugar techado, aislado y seguro en depósitos (cajas) que garantizan que no serán expuestas a roturas y liberación de sustancias contaminantes, ya que debido al contenido de componentes químicos y en este caso por tratarse de equipo en desuso, las luminarias se consideran como residuos peligrosos que no pueden disponerse en rellenos sanitarios.






